La historia de la marca SACHS se inicia en 1894, cuando el fabricante de herramientas Ernst Sachs, quien le dio el nombre a la empresa, presentó su primera solicitud de patente para un cubo de ruedas de bicicleta. Un año más tarde, él fundó la «Schweinfurter Präzisionskugellager-Werke Fichtel & Sachs» (planta de producción de rodamientos de bolas de precisión) junto con Karl Fichtel, un mercader y financista. En ese entonces, como hoy, la filosofía declarada era asegurar una clara ventaja tecnológica sobre los competidores, tanto en términos de calidad de productos e innovación, como en términos de servicio de atención al cliente.